Este post es sobre un tema que casi se me hace transparente sumergido en la resignación: la gran cantidad de gente que le acomoda pensar que su especialidad es casi tan difícil como mandar cohetes a la luna.
Estas son las piezas que en mi opinión participan del fenómeno:
- el caos y la confusión tiene que ver con nuestra (in)capacidad de explicarnos y manejar lo que está allá fuera, y no es un atributo en sí de lo que estamos llamando "complejo", "desordenado", "confuso", o finalmente "inviable".
- lo anterior ocurre porque no está internalizado culturalmente el paradigma de la construcción de la realidad, mientras que sí nos enseñan a creer que ésta es objetiva y en sí.
- es más fácil pensar que la realidad es objetiva, y que yo tengo la razón, sobretodo en los dominios que me importan. Dentro de lo mismo, conocer, saber, y tener la razón nos es mucho más útil para nuestra autoestima, autoconfianza, tranquilidad, y capacidad de tomar decisiones, que declararse ignorante y reconocer que no tengo la razón y que me equivoqué. Recomiendo Changing Mind de Howard Gardner (para su página oficial, pinchar aquí), destacado psicólogo autor del libro Inteligencias Múltiples. También recomiendo este libro porque revisa los distintos constructos sobre inteligencia, y vino de alguna manera a zanjar las discusiones sobre qué es inteligencia, a cambio de entender que se trata de un concepto dúctil y que en contenido es extremadamente variado.
- en cuarto lugar y final, creo que también es parte de la tradición "tradicional", o no reconocer que opero con modelos limitados de manejo de la realidad (5 fuerzas de Porter, psicoanálisis, marketing etnogrtáfico, etc.), o simplemente no aplicar modelos de análisis de situaciones y técnicas de trabajo, y operar desde el sentido común o las ideas livianas que tenemos a la mano.
Para cerrar, la invitación que tengo es doble. Primero, reconozcamos nuestras limitaciones (por ser seres humanos, y por ser quienes somos), pero al mismo tiempo utilicemos modelos, herramientas o tecnologías para facilitarnos el operar en el mundo. Mi invitación es a informarse, leer para tener opinión, actualizarse, googlear aunque sea una vez en la primera pantalla, conocer los blogs de la gente que la lleva, etc.
Con estas dos invitaciones, creo que nos podemos reconocer en disciplinas que tienen su oficio y además dejamos de creer que estamos todos en Rocket Science, o peor aún, que somos sólo nosotros los que estamos en esta complicadísima ciencia.





Fran Reutter