En el número de enero de la revista Harvard Business Review en un artículo llamado: "Contra Ataque: cómo los grandes líderes renacen tras un desastre profesional", citan una investigación que me pareció curiosa e interesante. Cito textual:
"Las investigaciones han demostrado que los conocidos son de más ayuda que los amigos cercanos para guiarlo hacia oportunidades de nuevos cargos en otras organizaciones... Mark Granovetter, de Stanford University, descubrió que de aquellos individuos que conseguían un empleo a travñés de contactos personales, sólo 16,7 % lo hizo a través de personas a las que veían por lo menos dos veces por semana; 55,6% lo hizo a través de personas a las que veían por lo menos una vez al año. Pero 27,8% de los que buscaban trabajo, lo hizo a través de conocidos distantes, a los que veían menos de una vez por año: antiguos amigos de la universidad, antiguos colegas o gente conocida a través de asociaciones profesionales".
Se puede especular bastante al respecto: los amigos no se quieren comprometer, los conocidos lo son porque conocen tu lado bueno, tus amigos se mueven en tu mismo círculo, etc. Sin embargo lo que a mí me gusta de esto, es el reflejo del poder de la comunidad o la tribu en la que cada uno vive, el valor quer tiene, y cómo se construye. En otro post profundizaré al respecto.





Qué puedo decir...Acabas de añadir un motivo más, y muy interesante por cierto, a mi lista de razones para seguir apostando por las redes de contacto profesionales que he he descubierto ultimamente.
¡Un saludo!
Jose.
Claramente se trata de redes. Lo que me parece central ene l trabajo de las redes, es que estas se construyen por la acción conjunta, y no sólo por conocerse. Aquí hay un tremendo trabajo que muchos ignoran y otros tantos desprecian.
saludos.